Hoja del adulto · Pueblo de los Amigos · Casa del Susto (casa 3)

En esta casa el niño aprende a reconocer el miedo en su cara y su cuerpo y en los demás, que tener miedo está bien, a buscar a su adulto cuando lo siente, y que ser valiente es animarse con ayuda, de a poco.

Cómo usarla

Esta hoja no es un examen. Durante la semana 5, observa al niño en la vida diaria y, al final, marca una casilla por fila.

Marca Quiere decir
Todavía no No lo hace, ni con ayuda
Con ayuda Lo hace si lo acompañas o se lo recuerdas
A veces solo Lo hace sin ayuda algunas veces
Casi siempre Ya es suyo

A esta edad, buscar al adulto cuando hay miedo es justo lo que queremos. No es "falta de valentía": es la forma sana de calmarse a los 3 o 4 años.

Lo que observo

0 / 6 filas marcadas

  1. 1 Dice "tengo miedo" (o algo parecido) cuando algo lo asusta
  2. 2 Busca a su adulto cuando tiene miedo, en vez de esconderse solo
  3. 3 Acepta ayuda para calmarse (la luz, un abrazo, respirar, "bajo el ala")
  4. 4 Reconoce el miedo en otra persona (en casa o en un libro)
  5. 5 Distingue asustado de enojado en una cara
  6. 6 Juego, sin nota: espera la señal en "Pipo dice"

¿Qué hacer?

Esta casa no se "repite": el miedo y pedir ayuda vuelven en las casas siguientes. Si una fila quedó en "Todavía no", sigue a la casa 4 y suma esto en casa:

Fila Qué ver otra vez Qué hacer en casa
1 El Cuento de la semana 1 (el trueno) Nombra tus propios miedos, con calma: "me asusté con el ruido; ya pasó"
2 El Cuento de la semana 3 (el perro de Bru) Recuérdale "cuando tengas miedo, búscame", y responde siempre con calma cuando lo hace
3 El Jugar de la semana 3 Elijan juntos, de día y tranquilos, "lo que me ayuda cuando tengo miedo" (una lucecita, un peluche, un abrazo)
4 o 5 Los Jugar de las semanas 1 y 4 Miren caras en libros: "¿está asustado o enojado? Mira sus cejas"

La herramienta de esta casa

"Pido ayuda a mi adulto" (una mano chica tomando una grande). Ya está en la mochila de Pipo, junto a "lo digo con palabras" y "bajo el ala".

Tarjeta para la nevera: Si tiene miedo, entonces le digo "tienes miedo; estoy contigo" y lo ayudo a mirar qué fue, sin apurarlo.

Cuándo consultar: si los miedos son tan fuertes o tan frecuentes que no lo dejan dormir, jugar o separarse de ti por un rato, o si algo te preocupa, habla con su pediatra. Esta hoja no sirve para diagnosticar.

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